¡Qué mundo tan injusto y cruel!
Tú, pequeña criatura que solo das alegrías, has sido maldecida con un pecado que no te correspondía. Ahora, ninguno de los que te queremos podemos librarte de él, toda la situación se ha complicado. Pronto la luz de tus ojos se disipará por completo y terminará tu alma por irse con ella. ¿Cuántas lágrimas habré de derramar para que alguna sirva para no condenarte a este destino trágico? No puedo dejar de sentirme inútil por no poder poner de mi parte para velar por ti, está lejos de mis posibilidades por mucho que lo desee. No valdrán rezos ni plegarias, solo un milagro fugaz que nadie espera, un sacrificio que probablemente no se pueda realizar.
Resiste, pequeña criatura, seguro que habrá algún lugar mejor para ti que este, al fin y al cabo. Solo espero que allí a donde acabes yendo, sea pronto o muy tarde, no llueva como lo hace mi corazón mientras te escribo estas letras.
Tú, pequeña criatura que solo das alegrías, has sido maldecida con un pecado que no te correspondía. Ahora, ninguno de los que te queremos podemos librarte de él, toda la situación se ha complicado. Pronto la luz de tus ojos se disipará por completo y terminará tu alma por irse con ella. ¿Cuántas lágrimas habré de derramar para que alguna sirva para no condenarte a este destino trágico? No puedo dejar de sentirme inútil por no poder poner de mi parte para velar por ti, está lejos de mis posibilidades por mucho que lo desee. No valdrán rezos ni plegarias, solo un milagro fugaz que nadie espera, un sacrificio que probablemente no se pueda realizar.
Resiste, pequeña criatura, seguro que habrá algún lugar mejor para ti que este, al fin y al cabo. Solo espero que allí a donde acabes yendo, sea pronto o muy tarde, no llueva como lo hace mi corazón mientras te escribo estas letras.
Estas letras que nunca podrás leer, pero que siempre podrás sentir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario