jueves, 26 de diciembre de 2013

Hoy mi mente ha atravesado una zona con demasiadas turbulencias. No quiero precipitarme a tomar decisiones sin retorno, pero... ¿cómo se pueden meditar las cosas cuando la cabeza está nublada?

Sé lo que es bueno para mí y lo que no, lo que es para mi vida el nacimiento de una flor y lo que es la caída de las hojas. Solamente intentaré no lanzarme al vacío por ser todo ahora extraño.

jueves, 19 de diciembre de 2013

Tú, digna de mis halagos, ¿te sientes preparada para salir a la luz? No opongas resistencia, ya sabes que el tiempo nunca espera, siempre pasa demasiado rápido. Cada vez que intentaba tomar tu mano y elevarte a las realidades, te negabas. Huías de mi ofrecimiento, apartabas la mirada con cuidado; más que a mí, no querías ver el exterior. ¿A ti te da miedo, aventurera temeraria? Tú que has viajado a mi lado sin ser consciente de ello. No temas, mi protección siempre la tendrás, aunque confío más en la protección que tú me otorgarás a mí.

Otra gloria te espera, guerrera victoriosa, no te apartes de ella.

martes, 3 de diciembre de 2013

Tú, pequeña joven, tú decidiste cambiar el final del cuento que estaba por escribirse; optaste por acabarlo rápido, con precisión, sin oportunidad. ¿Llegarás a estar contenta por ello? No pretendo meditar demasiado las posibilidades, yo no pertenecía a esa historia de adultos, yo soy más bien como infante que relata la suya propia.

Estas palabras, si llegas a vislumbrar, debes recordar, y no como una amenaza, un insulto, una falta de respeto (¿cómo te falto el respeto si realmente no sé apenas de ti?), sino como un humilde consejo de esta errante en un mundo intolerante: por más veces que llegues con puntualidad a la parada del autobús no significa que un día, o dos, o tres, que arribes con tardanza te vaya a estar esperando.