Nunca he sido buena escribiéndote letras de amor, expresando en cada frase inscrita en el papel, tecleada en el ordenador; un sentimiento de cariño y emoción.
Perdóname, probablemente no sepa enamorarte con palabras, puede ser que se me queden cortas. Perdóname, es posible que haya amantes que deleiten con versos mejor que yo, pero nunca ha sido mi intención no ser la mejor.
No es que no quiera mostrarte mi corazón con cartas de amor, no es que no quiera enseñarte lo que se esconde en mi interior; es solo que es más difícil de lo que creía.
¿No basta con sonrisas, miradas, abrazos, besos? Yo deseo que me veas siendo feliz por ti de todas las maneras, que veas que no hay nada más importante que tú.
Siempre nos quedan los momentos, nos quedan las cicatrices en la piel, las marcas del bolígrafo con el que nos pintamos los brazos y las heridas de los labios, nos quedan los paquetes de gusanitos que nos debemos de las apuestas pasadas y las futuras, los regalos que nos dimos con ilusión y la sensación del tacto de nuestras manos, el olor de nuestras colonias, las promesas por cumplir.
Los Te quiero ya no son tan valiosos como tiempo atrás, ya nadie los siente de verdad; pero no me equivoco al jurarte que los míos sí son más preciados, no porque no los pronuncie a menudo, sino porque me los arranco de dentro.
No te culpo si un día me dejas, no hay en mí perfección cuando represento a su contraria; solo espero que lo hagas de una de las mejores formas.
No pienses que soy triste, que cada texto que escribo me representa del todo. Es solo que es lo que mejor se me da, contar el lado malo, dejando de lado al bueno. Piénsalo, ¡si relatara todo lo bueno se nos iría la vida en ello!
Voy a ir terminando el nudo y haciendo el desenlace de este intento romántico de dedicar algo a tu persona. Sé que no es nada especial, nada que haya de tenerse en cuenta. Solo es un relato más, o al menos un intento, si es que se puede llamar así. Voy a parar, pero no si antes decir esto:
Perdóname, probablemente no sepa enamorarte con palabras, puede ser que se me queden cortas. Perdóname, es posible que haya amantes que deleiten con versos mejor que yo, pero nunca ha sido mi intención no ser la mejor.
No es que no quiera mostrarte mi corazón con cartas de amor, no es que no quiera enseñarte lo que se esconde en mi interior; es solo que es más difícil de lo que creía.
¿No basta con sonrisas, miradas, abrazos, besos? Yo deseo que me veas siendo feliz por ti de todas las maneras, que veas que no hay nada más importante que tú.
Siempre nos quedan los momentos, nos quedan las cicatrices en la piel, las marcas del bolígrafo con el que nos pintamos los brazos y las heridas de los labios, nos quedan los paquetes de gusanitos que nos debemos de las apuestas pasadas y las futuras, los regalos que nos dimos con ilusión y la sensación del tacto de nuestras manos, el olor de nuestras colonias, las promesas por cumplir.
Los Te quiero ya no son tan valiosos como tiempo atrás, ya nadie los siente de verdad; pero no me equivoco al jurarte que los míos sí son más preciados, no porque no los pronuncie a menudo, sino porque me los arranco de dentro.
No te culpo si un día me dejas, no hay en mí perfección cuando represento a su contraria; solo espero que lo hagas de una de las mejores formas.
No pienses que soy triste, que cada texto que escribo me representa del todo. Es solo que es lo que mejor se me da, contar el lado malo, dejando de lado al bueno. Piénsalo, ¡si relatara todo lo bueno se nos iría la vida en ello!
Voy a ir terminando el nudo y haciendo el desenlace de este intento romántico de dedicar algo a tu persona. Sé que no es nada especial, nada que haya de tenerse en cuenta. Solo es un relato más, o al menos un intento, si es que se puede llamar así. Voy a parar, pero no si antes decir esto:
Todo comienzo tiene un final, y yo quiero que el nuestro sea pereciendo de la mano.
Todo lo que proviene de ti es especial, deberias saberlo.
ResponderEliminarGracias. <3
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