domingo, 23 de febrero de 2014

Hoy me construí una casita...

Hoy me construí una casita donde las hadas bailan, donde se mueven a un son sin dolor ni lágrimas.
Hoy me construí una casita donde el viento canta, donde se susurra que la felicidad nunca yerra.
Hoy me construí una casita donde tengo de vecina a la esperanza, donde se cuenta que se despide siempre con un "hasta mañana".
Hoy, como otras tantas veces, me construí una casita donde la realidad es sueño y el sueño realidad, donde el cosmos no permite que el caos nos llegue a tocar con sus manos inertes y frías. Se puede vislumbrar hasta cuando las flores sonríen, se puede vislumbrar hasta cuando las hojas nos quieren abrazar. Allí reposo de lunes a viernes y el resto de días, allí reposo mientras otros piensan que estoy presente.

Hoy me construí una casita donde la paz y la alegría no son una fantasía, sino una verdad.


jueves, 20 de febrero de 2014

Ahora tu recuerdo es más vívido que nunca. Las acciones apenas olvidadas vuelven sin pedirlo, me llaman; quieren que retome el latir de una vida de lágrimas enjugadas.
Mis dedos dibujan solos el contorno de un sueño, un sueño que pretende no ser caduco, pero que aun así es agarrado por las cadenas del deber y arrastrado lejos de mí. No las puedo romper, la fuerza en mí nunca buscó hogar, se fue con los prepotentes. No hay más opción que verte marchar contra tu voluntad, mientras ambos estiramos los brazos; nuestras manos nunca rozamos, nuestro aliento no halla un cuello donde perecer a gusto.

No forzaré más al sino, dejaré que él solo se relaje, que él solo nos libere de sí mismo.

lunes, 17 de febrero de 2014

Caídas.

Alma dormida en un sueño eterno
Dormida a todas horas, alejada de lo verdadero,
Queriendo aspirar solamente a lo etéreo;
En sus viajes somnolientos se
Dedica a subir la infinita escalera,
Pero nunca llega a la cima,
Únicamente se precipita al vacío
de su amarga vida.

Mientras cae mira hacia arriba,
busca ,insistente, tu mirada,
la salida del dolor más directa.
Las nubes guardan los restos
de sus saladas lágrimas
para volverlas río y luego mar.
Su mano aguarda en la inmensidad
otra capaz de sostenerla,
nadie se ofrece a socorrerla
de su horrible realidad.

¿Por qué eres tan perfecto?
Los celestiales se niegan
a que tengáis contacto,
no quieren que permanezca a tu lado,
paseando agarrados del brazo.
Tú no puedes hacer nada,
te conviertes en espectador
de esta desesperación que
la impregna y la ama.

Una vez más, la joven dormida
lamenta los fallos,
se levanta y sacude sus espantos,
y comienza otra vez su camino,
arduo y duro, pero hermoso
porque tú, a pesar de todo
y a pesar de nada, esperas,
aguardas al amor
sosteniendo rosas blancas.



domingo, 16 de febrero de 2014

Me pides que te dé amor y yo solo puedo agachar la cabeza. Es un oficio que apenas sé desempeñar, pero me niego a decepcionarte; solo quiero deleitarte para que no desaparezcas ni una vez más. 

Y en las letras me apoyo, consuelo en ellas busco, ayuda les ruego para demostrarte que lo mío es sincero; pero siempre acabo resignada: ellas no me quieren como yo las quiero a ellas. No me encuentran una persona digna, apenas puedo rozar su majestuosidad. 

Así terminan por clavarse mis rodillas como aguijones en el suelo, incapaces de levantarse. Solo puedo mirar al cielo, seguir soñando que algún día alguien mejor que yo pueda dedicarte dulces palabras de amor, palabras que puedan regocijarte el corazón y que consigan que tu alma encuentre una dueña.
Una dueña que no podré ser yo.