Hoy me construí una casita donde las hadas bailan, donde se mueven a un son sin dolor ni lágrimas.
Hoy me construí una casita donde el viento canta, donde se susurra que la felicidad nunca yerra.
Hoy me construí una casita donde tengo de vecina a la esperanza, donde se cuenta que se despide siempre con un "hasta mañana".
Hoy, como otras tantas veces, me construí una casita donde la realidad es sueño y el sueño realidad, donde el cosmos no permite que el caos nos llegue a tocar con sus manos inertes y frías. Se puede vislumbrar hasta cuando las flores sonríen, se puede vislumbrar hasta cuando las hojas nos quieren abrazar. Allí reposo de lunes a viernes y el resto de días, allí reposo mientras otros piensan que estoy presente.
Hoy me construí una casita donde la paz y la alegría no son una fantasía, sino una verdad.
