Dame la mano, en compañía todo es más ameno.
No sabes cuanto te echaba de menos, cuanto ansiaba escuchar tu voz.
¿Por qué me preguntas la razón de seguir aquí, a tu lado?, ¿acaso no queda clara?
Nos falta mucho por descubrir, muchas huellas que dejar, muchas caricias por rememorar.
¿Tan difícil es no recordarte tan a menudo?
Esta prueba tan solo es otra piedra más en el camino de nuestro amor hacia la eternidad.
Yo lo sé, tú lo sabes; este sentimiento no es de edición limitada,
es algo que podríamos llevarnos toda la vida abrazando cual peluche,
escudándonos en la protección tan pura que nos da.
¿Vienes conmigo? Ya lo dije antes, en compañía todo es más ameno
y más si mi compañero eres tú.
Vamos a prepararnos, cariño, para emprender este viaje sin retorno
hacia una realidad de ensueño.
A mí solo me basta con poder tomar tu amor entre mis brazos
y acunarlo cual bebé recién nacido con una luz de esperanza en sus ojos.
¡Venga, vamos, se nos hace tarde!
Sé que nos queda la vida por delante, pero tampoco sabemos cuando acabará,
aunque no es una cuestión que me preocupa cuando sé
que siempre estarás para mí.
Te sonrío, me sonríes,
hagamos de este instante el mejor de nuestras vidas
y que dure todo hasta que la luna no pueda alumbrarnos más.

No hay comentarios:
Publicar un comentario