domingo, 24 de noviembre de 2013

Siento, querido blog, si ahora no me dejo caer tan a menudo como antes, pues resulta que una compañera más cercana he hallado y siempre está a mano cuando se la necesita, como la buena confidente que llegará a ser. No me culpes por el abandono, no será total ya que cuando me llames aquí vendré alguna que otra vez a dejarte unas cuantas palabras sentidas.
Por lo tanto esto no es un ''adiós'', sino un ''hasta mañana'' o un posible ''hasta la semana que viene'', pero mejor dejarlo en ''hasta cuando precises mi consuelo.''

miércoles, 20 de noviembre de 2013

No temas, guerrera, sujeta con tus manos heridas la espada que por tanto tiempos has portado con valor. No son tiempos aconsejables para una rendición; sabes que no hay opción a ella: o vives o mueres. 
Eres ejemplo de muchos, dolor de cabeza de más aún. Mirada de fuego, alma en llamas, te lanzas hacia un futuro oscuro y ajeno, no te pertenece, pero aun así peleas por él como si fuera tuyo. ¡Qué corazón tan noble tienes, joven victoriosa!
Levanta de este suelo agrietado por la sangre y las lágrimas, que tu coraje no desfallezca en este momento clave. Confianzas e ilusiones giran entorno a tu cuerpo, todos te observan viendo en ti la esperanza de un sino más feliz. Deshazte de esas cadenas que te apresan desde hace tiempo.


Tú sabes que puedes hacerlo,
estás destinada a hacerlo.

martes, 19 de noviembre de 2013

Con prisa rondáis el lugar,
¿no os dais cuenta de que es tarde?
todos se marchan a su hogar.

''Errantes inestables.''

A ti, joven aparentemente desdichada, no te acompañan musas, la inspiración te abandonó hace mucho... Si es que alguna vez decidió tomarte de la mano.
No me burlo de tus desgracias, no soy quién para juzgarlas, yo también me considero desgraciada aunque en solo un sentido; lo que ocurre en esta entrada es que me hace gracia tu faceta de escritora novata que ni eso puede considerarse: demasiado calificativo para tan poco.
No todos estamos destinados a deleitar con la palabra, no todos estamos hechos para encandilar corazones ajenos con pocas letras, no todos tenemos como obsequio este arte hermoso que navega en las venas cual pirata en mares hostiles.

No pretendo que no te sinceres contigo misma, no pretendo que te ahogues en unas lágrimas que no afloran, no pretendo negarte la oportunidad de mostrarte a este mundo cruel; solo quiero que arribe en tu comprensión que de escritora novata, al igual que yo, no tienes nada.
Tú y yo solo somos simples errantes inestables en un mundo de papel.

jueves, 14 de noviembre de 2013

Segundo cumpleaños.

Hoy es como si fuera tu segundo cumpleaños... Un segundo cumpleaños que nadie está dispuesto a celebrar.
En las puertas de la adolescencia aprendí no lo que eran los hachazos de un amor joven, no lo que era tener una revolución por dentro, no lo que era estar a unos pocos pasos de dejar la niñez; aprendí de ti, mi maestro indirecto, que la vida no es perfecta para todos, que en todas las familias siempre ocurre alguna desgracia, y a ti te tocó por simple sorteo. Solo podemos dar gracias de que no fue de las peores.
¿Existirá algún remedio pronto? Algunos rezan por ello, otros, simplemente, esperamos. Quién sabe, enano, hay gente demasiado egoísta en este mundo, demasiado ambiciosa... ¿Qué sería de ellos si no hubiera personas como vosotros?

Fuerte fui, pero más fuerte fuiste tú. Fuerte soy, pero más fuerte eres tú, ejemplo de corta edad. Tú sigues adelante, y nosotros, los demás, contigo.
Ya no es todo tan malo, después de todo.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Ojos que no ven, corazones que se rompen.

Oscuridad en los ojos, miedo en el cuerpo; no das ni un paso, la inseguridad se ha vuelto superior a tus fuerzas de seguir. Tristes son estos ojos que te ven, tristes estos brazos que te abrazaban sin apartar el cariño. 
Vida injusta, eso es lo que es esto, vida, simplemente, injusta.
Pero no todo es negro como en tu mirar, las ventanas han sido abiertas, solo hace falta descorrer las cortinas para que la luz pueda entrar en ti. Solo una oportunidad, no debemos despreciarla, mucho menos desperdiciarla, hay que darse prisa porque el tiempo nunca ha tenido piedad con nadie.
Ojos que no ven, corazones que se rompen; normalidad arrebatada por un juicio mal condenado del sino. 
Esta es nuestra suerte, sé que no es completa, pero posibilidades así no son entregadas por correo siempre. ¡Sigamos adelante! Yo te guiaré con mi voz hacia donde haga falta, no desconfíes, no te dejaré chocar ni caer; tú, mi amo, yo, tu perro guía.

martes, 12 de noviembre de 2013

Sombras y no fulgores.


Dudas y más dudas, 
temores, más temores, 
en tu cabeza contiendas, 
sombras y no fulgores . 

¿Incumplido y ajeno,
eres el sueño acaso,
de un hombre con veneno
rociado en otro ocaso?

Corazón ardiente,
esta tu indecisión,
para vuestro amor naciente,
no es una buena opción.

Corre, no te pares,
la vida escapa rápida,
no espera atardeceres,
solo hay billete de ida.


Date prisa
 y así mañana brillaran soles para ti.


lunes, 11 de noviembre de 2013


Promesas al cielo
grabadas a fuego
en un corazón de hielo.

Palabras al viento
recitadas en griego
desde este asiento.

Tiempos de lágrimas
 que finiquitos se hallan,
tiempos de penas
 que ahora se acallan.

Empuñemos la espada,
la gloria nos aguarda,
victoria esperada
en esta jugada.

No esperéis facilidad
en camino cualquier,
no habrá humanidad
hasta el próximo amanecer.

Casi pesadilla, eso llegaste a ser.
Ahora, solo eres recuerdo amargo.


Demasiado oscuro todo, pero no me importa, todavía puedo seguir viendo lo que tengo justo en frente, aunque voy mirando más fijamente lo que dejo atrás. No tenía interés en abandonar las cosas importantes, pero, ¿qué le puedo hacer si son ellos quienes me abandonan a mí? Aun así os tengo guardados en mi cajón, por si algún día quiero acordarme de que habéis existido, que son todos. No me culpéis, es que tengo una mente engañosa, que juega con mis sentimientos, que me hace creer que lo que he vivido son hermosos sueños que nunca podrían haberme sucedido.

No nos paremos, angosta es esta ruta, pero todavía podemos apartar estas pequeñas piedrecillas con el pie. 


domingo, 10 de noviembre de 2013

El recuerdo de tu ''yo''.


Mirada perdida de tiempos irreconocibles, ¿dónde quedó el recuerdo de tu ''yo''?
Muchos desean ubicarte, muchos lloran que no hayas aparecido todavía; tú, en cambio, tapas tus ojos para evitar ver lo que tienes en frente porque no puedes llegar a conocer lo que solo tú puedes saber.
Entre desconocidos te hallas, pero para ti son los más conocidos que tienes. Las amistades pasadas son un secreto a voces que no consigues vislumbrar.
Alejada de todo no quieres salir de tu jaula, de tu nube de algodón blanco. No quieres ser parte de un mundo que no te corresponde, no quieres ser parte de una familia que no te pertenece, no quieres ser parte de un paisaje que no te es otorgado. ¿Por qué no decides correr hacia algún lugar? A lo mejor así das con lo que tanto anhelas.

Mirada perdida de tiempos irreconocibles, ¿dónde quedó el recuerdo de tu ''yo?
No desestimaran tu encuentro aquellos que te echan de menos, no dejaran de tenderte la mano aquellos que encontrada te tienen.
¡Responde a esta vida que se te ofrece! La soledad nunca es y será una opción para ti, ni la cobardía, ni mucho menos la rendición. En pie, guerrera, las aguas de los ríos se abren paso antes tu magna presencia, las flores bailan ante tu llegada, las ramas de los árboles te saludan cuales soldados cuando te ven pasar a su lado. Puedes pensar que eres desgraciada, no te equivocarías, pero tiempos gloriosos te llegaran, nadie más te humillará por una identidad no resuelta.

¡Adelante, jovencita sin nombre, surca el cielo con esa mirada que no será jamás perdida, sino de rabia emergida de un volcán interno!
Aquí te esperarán tus vasallos, dispuestos a participar en una batalla en la que estáis destinados a ganar.




sábado, 9 de noviembre de 2013

Sueño real e inimaginable.

Te vislumbro, cada vez estás más cerca y yo cada vez quiero acercarme más.

Tus ojos brillan con una luz especial, me iluminan más que este sol que nos calienta. Sabes que siempre preferí los verdes, pero nunca he visto unos chocolates más hermosos que los tuyos.
A mi lado, tomas mis manos mientras me miras con esa sonrisa que llama insistentemente a la mía; tranquilo, no pretende ocultarse; quieren fusionarse, ¿por qué no las dejamos?
Estos sentimientos infantiles no paran de ilusionarme, quieren que siga contigo por el resto de mi vida y que juguemos a ser niños de nuevo, corriendo para alcanzarnos, viendo quien salta más alto, pisando ambos solo la línea blanca del paso de cebra.
¿Te he dicho ya que eres el sueño más real e inimaginable que he tenido? Todavía continuo frotándome estos ojos avellana para asegurarme de que no te has ido.
Tu presencia me agita el pecho, mi corazón da saltos, mis manos tiemblan. Todo mi ser desea agarrarte, volverte prisionero de este amor que llena mi piel de escalofríos. ¿Dónde se escondía esa persona de la que ahora no me puedo descoser? Los hilos del destino han unido nuestros cuerpos, la eternidad nos confía un amor más allá de la muerte.
¡Dame mil besos!, o al menos otro más; es tu sabor el que siempre estoy dispuesta a catar.

Un día que se observaba lluvioso, se ha despejado y ha dejado lucirse al sol. El viento agradable me acompaña, acariciando mis mejillas, agitando mi rizado cabello. Cierro los párpados, quiero sentir todo lo que me rodea. Pero, repentinamente, los abro. Una sonrisa se asoma al exterior.
Te vislumbro, cada vez estás más cerca y yo cada vez quiero acercarme más.



Tu recuerdo fue el único prisionero de mi memoria.

jueves, 7 de noviembre de 2013

Preciados sueños, con vosotros quiero perderme y volar por esta inmensidad.
Quiero alzarme con vosotros, sentir que el viento me arrastra cual hoja caída por el inminente otoño por este mundo etéreo y cerúleo.

¡Por favor, llevadme, preciados sueños, con vosotros a donde gustéis; pero no me dejéis aquí tan sola!

Frío tacto, aliento congelado que respirar me hace difícil. Me abrazas, no pretendo soltarte, no existe nada más apacible que tú, belleza nada trivial del dios Neptuno. Me hundo en ti, me sumerjo en tu pecho, mejor regalo que este no me puedes ofrecer, mejor regalo que la calma que profesas por cada gota. La luz se marcha, el retroceso ya no es una opción.

¿Por fin podré obtener la paz que mi alma ansía?
¿Cómo algunos sois capaces de prodigar el esfuerzo del que ahora muchos están faltos?
No soy yo a quien deberíais darle explicaciones, sino a aquellos que, constantemente, secan sus empapadas frentes.
Pensad las cosas: hacerlo en exceso no es de ser agradecido.

martes, 5 de noviembre de 2013

Os busco y no os encuentro.
Se nota que sois inimitables.
¡Arriba! No consigo poner un pie lejos del edredón. El suelo está frío, todavía es una mañana temprana.
Te busco, busco ese amor que me profesas mientras duermo, esa protección que dices ofrecerme y que yo tan fervientemente creo.
Miles de palabras de amor inundan estos ojos tristes que se desbordan porque saben, porque son conscientes de que tú no estás aquí. Las leo, mi corazón se enternece, se vuelve frágil y me devuelve a esta verdad tan dura y repentina. Aun así, es algo precioso, precioso porque alguien al otro lado de una pantalla quiere y desea decirte que ojalá pudiera estar contigo, que ojalá no fuera esto así; sumado a los halagos que nadie imaginaría que le pudieran hacer, exaltando una belleza que para algunos creemos que es inexistente.

En estos sueños amargos permaneces; no deberían ser sueños, sino realidades. Recuerdo momentos pasados, momentos que terminaran por acaecer o que, posiblemente, nunca se asomen por la puerta; momentos en los que estamos solos, momentos en los que nuestras amistades nos tienden su mano.
Desde aquí se me hace muy complicado, pero lo sigo intentando, ya sea aquí, ya sea allí, ya sea en algún lugar real, ya sea en algún lugar imaginario.
¡Aguarda mi llegada! Tú sabes que tarde lo que tarde, siempre aparezco, radiante y feliz de pronto. Y quiero que recuerdes que por muy lejos que esté, que por mucha distancia que haya que caminar, que por muchos parajes que tenga que atravesar, que por muchos mares que tenga que surcan; yo...
''... siempre te protegeré.''

¡Vamos, llora ahora que puedes, aunque sea en silencio, aunque sea a escondidas!
Tú sabes que las antiguas glorias no volverán.

lunes, 4 de noviembre de 2013

¡Fíjate bien!

Una visión distinta de este mundo, eso es lo que necesitamos: pensar que la belleza que buscamos aún no ha desaparecido, que la esperanza de un mundo mejor no se ha disipado, que la alegría que nuestros corazones esperan hallar no se ha fusionado con la nada.
Ponte las gafas, y fija bien tu mirada en este cielo azul que hoy nos brindan. ¡Fíjate bien! Allí tus sueños se vuelven nubes de algodón.
Saltemos, volemos, nademos en este aire cálido que nos invita a subir, a deleitarnos con lo etéreo.

Procura no despertar nunca, que la pompa que hemos creado jamás se rompa.
Esto, probablemente, es lo mejor que nos queda.



Noche estrellada, siendo observada desde el helado muro sobre el que permanezco sentada. Tú a mi lado, contemplando una nada que mis ojos no perciben.

Tú, toda dulzura por cada poro; comprensión y nobleza. Perspicaz a veces.

Nos cruzaremos durante más tiempo, porque tienes que seguir enseñándome ese lado bondadoso y de empatía que algunos no permiten a este mundo mostrar.

Algún día, quizás.

Os pondría a todos a desfilar en la pasarela de mis palabras, mostrando de cada uno de vosotros lo más sucio, lo más injusto, lo más patético de vuestras actitudes.
Pero no, no tengo ahora la suficiente fuerza y ganas como para enseñar a todos el abismo de los errores a al que os habéis lanzado vosotros solos, y del que pretendéis no salir.
¡Allá vosotros! Yo no voy a sacaros, ni tampoco colaboraré a pisar vuestras manos, impidiendo que escaléis hacia la luz. Hay cosas mejores de las que puedo preocuparme que de echaros un vistazo de vez en cuando.

Algún día, os pondré a todos a desfilar en la pasarela de mis palabras, pero no para terminar de volveros basura, eso acabaréis consiguiéndolo vosotros si continuáis por ese mismo sendero; sino para buscar en ellas el desahogo que no podía antes encontrar.
Avisados quedáis, si es que esto llegáis a leerlo.

Atentamente, con un cariño que nunca os tuve.
¿Por qué te vas? Con lo bien que se puede estar aquí, entre miles de mantas cubiertos, iluminados por una bombilla que no tardará en ser apagada.
Con lo bien que se puede estar aquí, en el sofá abrazados, soñando que jamás nuestros cuerpos se separaron.
Con lo bien que se puede estar aquí, paseando ambos de la mano, relatando historias que tenemos planeado comenzar.
Momentos así habrá miles si no desestimas mi jugosa oferta, amor, si no desestimas este cariño que te muestro y que no pretendo dejar de sentir.

Venga, vamos, quédate y eternicemos esta noche. No dejemos que acabe nunca.

¿Qué cosas habrán presenciado esos ojos enrojecidos y cansados por un tiempo de antaño que no hayan visto los míos, relucientes y vivos, que no son capaces de vislumbrar a la perfección la lejanía?