Demasiado oscuro todo, pero no me importa, todavía puedo seguir viendo lo que tengo justo en frente, aunque voy mirando más fijamente lo que dejo atrás. No tenía interés en abandonar las cosas importantes, pero, ¿qué le puedo hacer si son ellos quienes me abandonan a mí? Aun así os tengo guardados en mi cajón, por si algún día quiero acordarme de que habéis existido, que son todos. No me culpéis, es que tengo una mente engañosa, que juega con mis sentimientos, que me hace creer que lo que he vivido son hermosos sueños que nunca podrían haberme sucedido.
No nos paremos, angosta es esta ruta, pero todavía podemos apartar estas pequeñas piedrecillas con el pie.
No hay comentarios:
Publicar un comentario