Os pondría a todos a desfilar en la pasarela de mis palabras, mostrando de cada uno de vosotros lo más sucio, lo más injusto, lo más patético de vuestras actitudes.
Pero no, no tengo ahora la suficiente fuerza y ganas como para enseñar a todos el abismo de los errores a al que os habéis lanzado vosotros solos, y del que pretendéis no salir.
¡Allá vosotros! Yo no voy a sacaros, ni tampoco colaboraré a pisar vuestras manos, impidiendo que escaléis hacia la luz. Hay cosas mejores de las que puedo preocuparme que de echaros un vistazo de vez en cuando.
Algún día, os pondré a todos a desfilar en la pasarela de mis palabras, pero no para terminar de volveros basura, eso acabaréis consiguiéndolo vosotros si continuáis por ese mismo sendero; sino para buscar en ellas el desahogo que no podía antes encontrar.
Avisados quedáis, si es que esto llegáis a leerlo.
Atentamente, con un cariño que nunca os tuve.
Pero no, no tengo ahora la suficiente fuerza y ganas como para enseñar a todos el abismo de los errores a al que os habéis lanzado vosotros solos, y del que pretendéis no salir.
¡Allá vosotros! Yo no voy a sacaros, ni tampoco colaboraré a pisar vuestras manos, impidiendo que escaléis hacia la luz. Hay cosas mejores de las que puedo preocuparme que de echaros un vistazo de vez en cuando.
Algún día, os pondré a todos a desfilar en la pasarela de mis palabras, pero no para terminar de volveros basura, eso acabaréis consiguiéndolo vosotros si continuáis por ese mismo sendero; sino para buscar en ellas el desahogo que no podía antes encontrar.
Avisados quedáis, si es que esto llegáis a leerlo.
Atentamente, con un cariño que nunca os tuve.
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