''Llegaste como un fulgor abrasador, blandiendo tu gigantesca espada al
aire y apuntando con ella a tu objetivo, arrojándote hacia él sin
importarte que era lo siguiente que iba a suceder. Tu agilidad y
maestría con una espada de apariencia pesada eran sorprendentes, pero
aún más lo era tu valentía y tu mirada desafiante y llena de rencor, la
cual me espantó cuando supe que eras tú. Porque, sinceramente, en ese
instante, no parecías tú.''
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