lunes, 17 de febrero de 2014

Caídas.

Alma dormida en un sueño eterno
Dormida a todas horas, alejada de lo verdadero,
Queriendo aspirar solamente a lo etéreo;
En sus viajes somnolientos se
Dedica a subir la infinita escalera,
Pero nunca llega a la cima,
Únicamente se precipita al vacío
de su amarga vida.

Mientras cae mira hacia arriba,
busca ,insistente, tu mirada,
la salida del dolor más directa.
Las nubes guardan los restos
de sus saladas lágrimas
para volverlas río y luego mar.
Su mano aguarda en la inmensidad
otra capaz de sostenerla,
nadie se ofrece a socorrerla
de su horrible realidad.

¿Por qué eres tan perfecto?
Los celestiales se niegan
a que tengáis contacto,
no quieren que permanezca a tu lado,
paseando agarrados del brazo.
Tú no puedes hacer nada,
te conviertes en espectador
de esta desesperación que
la impregna y la ama.

Una vez más, la joven dormida
lamenta los fallos,
se levanta y sacude sus espantos,
y comienza otra vez su camino,
arduo y duro, pero hermoso
porque tú, a pesar de todo
y a pesar de nada, esperas,
aguardas al amor
sosteniendo rosas blancas.



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