Tú, pequeña joven, tú decidiste cambiar el final del cuento que estaba por escribirse; optaste por acabarlo rápido, con precisión, sin oportunidad. ¿Llegarás a estar contenta por ello? No pretendo meditar demasiado las posibilidades, yo no pertenecía a esa historia de adultos, yo soy más bien como infante que relata la suya propia.
Estas palabras, si llegas a vislumbrar, debes recordar, y no como una amenaza, un insulto, una falta de respeto (¿cómo te falto el respeto si realmente no sé apenas de ti?), sino como un humilde consejo de esta errante en un mundo intolerante: por más veces que llegues con puntualidad a la parada del autobús no significa que un día, o dos, o tres, que arribes con tardanza te vaya a estar esperando.
Estas palabras, si llegas a vislumbrar, debes recordar, y no como una amenaza, un insulto, una falta de respeto (¿cómo te falto el respeto si realmente no sé apenas de ti?), sino como un humilde consejo de esta errante en un mundo intolerante: por más veces que llegues con puntualidad a la parada del autobús no significa que un día, o dos, o tres, que arribes con tardanza te vaya a estar esperando.
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